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El reforzamiento de la banca pública no desfavorecerá el sistema, sino que lo volverá más competitivo, lo que siempre es bueno para los usuarios
El proceso de intervenciones bancarias ha tenido una serie de efectos colaterales, algunos positivos y otros no tanto. Existe uno en particular que no se puede pasar por alto y es el fortalecimiento de la banca pública, ¿en qué irá a parar eso?
Las instituciones financieras del estado empiezan este año 2010 fortalecidas y dispuestas a competir con una banca privada que se había acostumbrado al oligopolio. Como lo demuestran los cuadros comparativos, las tasas de interés y los plazos de pago apenas varían en contados casos, cosa que ha hecho que los usuarios escojan la entidad bancaria en la que depositaran no sólo su dinero, sino su confianza, bien sea por la publicidad que más le guste o comentarios de terceros que escuchen por ahí.
El proceso
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Las tasas
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La morosidad
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| de intervención bancario ha tenido un efecto positivo en la banca pública, que con las fusiones se ha hecho más competente |
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plazos de financiamiento apenas varían, pues con las regulaciones, el sistema bancario se acostumbró a no competir |
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será el principal problema de la banca estatal, mientras que la privada podría enfrentar escenarios de competencia desleal |
Ya van varios años en que el sistema bancario se ha acostumbrado a no competir. Sin embargo, todo apunta a que en este 2010 la reforzada banca pública hará un esfuerzo por ofrecerles a sus clientes productos financieros competitivos que la banca privada no se estaba planteando hasta ahora.
Por fin se verá algo de competencia que, aunque aún no se refleje en los números expuestos por las páginas web de cada entidad bancaria, promete cambiar muy pronto la manera en la que nos habíamos acostumbrado a hacer las cosas.
¿Por qué se fortalece la banca pública?
Las recientes intervenciones al sector financiero produjeron fusiones entre las entidades afectadas y las instituciones financieras que ya pertenecían al Estado. Es de esta manera que la banca pública emerge de las sombras cuando el Banco de Venezuela absorbe Mi Casa EAP, y se concentran en el Banco Bicentenario las entidades Banfoandes, Bolívar, Central Banco Universal, Confederado y Banorte, proeza para la que el Gobierno invirtió nada más que 43 millones de dólares.
El hecho de que la banca pública se haya puesto creativa con nuevos productos financieros y tasas muy por debajo de las establecidas no desfavorecerá el comportamiento del sistema, sino todo lo contrario, pues la banca privada tendrá que empezar a ofrecerle beneficios más atractivos al consumidor.
Sin embargo, existen límites, y este particular renacer de la banca pública podría convertirse en competencia desleal.
Esto se debe a que la banca privada tiene que cuidar los niveles de rentabilidad, y no puede bajar los intereses hasta un punto que sea poco productivo, mientras que la banca pública siempre cuenta con la intervención del Estado en caso de emergencia, que en escenarios desfavorables podría reponer las pérdidas.
Además, la banca privada debe lidiar con comisiones y tasas reguladas por el Banco Central de Venezuela, además de las cinco gavetas obligatorias que casi representan la mitad del total de su cartera de créditos.
El reto
El principal reto para la banca pública es encontrar la manera de colocar sus créditos en los lugares correctos, pues uno de los mayores problemas que ha tenido que enfrentar este tipo de instituciones es la alta morosidad, que en el caso del antiguo Banfoandes superaba el 10%, mientras que en el caso del Banco Industrial ha llegado al 20%.
Números sorprendentes cuando el promedio del sistema es tan solo 2%.
Tasas abajo
El presidente de la República, Hugo Chávez solicitó bajar las tasas de interés de los créditos productivos de 19% a 15%, esto con el objetivo de motivar a que los microempresarios contribuyan con “el desarrollo productivo del país”.
Estas tasas serán aplicadas a los Bancos Bicentenario y Venezuela y estarán 9 puntos porcentuales por debajo de la tasa que cobra la banca privada. Además, el presidente manifestó que la banca privada estará obligada a alinearse con los intereses del Estado, comentario que pone en entredicho la alegría por el renacer de la competencia sin eliminar por completo las esperanzas en este 2010.
Jennifer Da Silva, Caracas
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