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El alumbrado eléctrico de las calles también fue suspendido, los conductores tuvieron que ser más cuidadosos
El pasado miércoles 13 de enero se efectuó el primer racionamiento eléctrico de la ciudad capital. A las 12:00 a.m. de ese día, lo que muchos creían que era sólo un rumor se hizo realidad. Residencias enteras se convirtieron en pilares oscuros que apenas resaltaban en la oscuridad de la noche.
El racionamiento estaba dispuesto a ser distribuido por zonas, divididas en 6 bloques, a las que se les suspendía el servicio por 4 horas diarias cada 48 horas, es decir, un día sí, un día no. El objetivo del gobierno con los cortes era afrontar la crisis eléctrica nacional, agravada con la caída de los niveles de agua en el embalse del Guri.
Al día siguiente, muchos no terminaban de digerir la idea de vivir en una ciudad con recortes de luz cada 48 horas. Caracas se prendía y se apagaba cual arbolito de navidad, los semáforos no funcionaban, los fiscales de tránsito escaseaban. Más de uno llegó esa mañana a la oficina y se vio obligado a regresar a casa, y dueños de abastos y carnicerías perdieron las ventas del día pues no se atrevían a abrir las neveras. La inseguridad tampoco perdió la oportunidad de darse un banquete; en un edificio ubicado en La Candelaria robaron 4 vehículos en el lapso que duró el corte de luz.
Después de un día confuso, donde las personas se quejaban de no haber tenido tiempo para tomar medidas preventivas, el Presidente de la República, Hugo Chávez Frías, salió poco antes de las 12:00 de la noche en el programa La Hojilla, anunciando, vía telefónica, el cese de la medida en la ciudad capital y la destitución del ministro de Electricidad, Ángel Rodríguez.
El Ministerio de Energía Eléctrica había comisionado a la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) y sus empresas para lograr una reducción del consumo nacional de 201,59 gigavatios/día entre enero y mayo, cuando se espera que comiencen las lluvias. Pero aparentemente la medida fue muy drástica, por lo que se le pidió la renuncia al ministro.
Con la frase "rectificar es de sabios", el presidente admitió haber descubierto efectos no deseados con las medidas por lo que se ordenó suspender los cortes eléctricos.
Ángel Rodríguez, ex ministro energía, tuvo que abandonar el cargo luego de la primera noche oscura caraqueña
Las inversiones que faltan
El presidente de la Electricidad de Caracas, Javier Alvarado, hace un llamado a los 1.223.855 suscriptores del servicio eléctrico a poner su grano de arena de manera voluntaria para superar la crisis. Calcularon 1.600 megavatios el recorte en el consumo de energía para que el país no llegase al colapso.
Un informe de Corpoelec indica que el país sufrirá un colapso en 120 días, si el nivel del Guri sigue disminuyendo y no se toman las medidas necesarias para disminuir el consumo eléctrico. Alvarado informó que entre 2009 y 2012 la empresa invertirá 4,1 millardos de dólares en 4 proyectos termoeléctricos que le devolverán a la Gran Caracas la autonomía de suministro que tuvo hasta la década de 1990.
Reducir el consumo eléctrico en la capital es una necesidad, pero aún no consiguen la manera de hacerlo efectivamente
Posiciones encontradas
En el alto Gobierno todavía se debate si la suspensión del racionamiento en la capital fue una buena decisión o no. Por el momento hay quienes advierten la inminencia de un colapso de Guri si no se acentúan las medidas de ahorro y quienes aseguran que la crisis es manejable, poniendo en práctica otras alternativas de generación térmica casi inmediatas.
Por los momentos la principal necesidad es reducir 1.822 MW de potencia en enero. La capital debería contribuir con un ahorro de 200 MW y de 4,8 GWh/día en este mes. Entre las medidas que aplicarán para lograr este objetivo es la colocación de 50 millones de bombillos ahorradores, lo que produciría una disminución de la demanda en 200 MW, así como mantener los nuevos horarios en oficinas públicas. Todo con el fin de aliviar la presión sobre los niveles del embalse de Guri que cada día se acortan cerca de 11 centímetros.
Además, las autoridades esperan que los grandes consumidores de energía (centros comerciales e industria manufacturera) presenten un plan de ahorro energético voluntariamente, mediante el cual colaborarían con una reducción de 10% de su consumo.
El aporte de la industria
Según la GACETA OFICIAL 39.332 publicada el pasado 21 de diciembre, todas aquellas industrias pesadas que demanden más de 5 Megavatios (MW) y las ligeras que utilicen más de 2 MW deberán diseñar un plan de ahorro que permita operar consumiendo un 20% menos de energía con respecto al año pasado.
Horacio Labbé, representante de la Cámara de Industriales del Estado Carabobo (CIEC), aseguró que el sector manufacturero está haciendo el esfuerzo por cumplir con la resolución oficial, pero lamenta que sin inversiones es imposible llegar a ese 20%, y se verán obligados a recortar la producción.
Algunas industrias están evaluando la posibilidad de comprar plantas eléctricas para emplearlas en el proceso de producción, de manera que ésta no tenga que detenerse, pero lamentablemente esto no está dentro de las posibilidades de cada industria.
La Industria privada no será la única afectada, también las empresas manejadas por el Estado se están viendo en la obligación de cerrar sus puertas y enviar a casa a los empleados.
Por ejemplo PDVSA está reduciendo la demanda en 10%, además de la adquisición de Plantas Eléctricas Flotantes que aportarían 100 a 120 MW, para el consumo interno.
Además se ha mantenido el paro parcial de hornos y celdas en Sidor, Venalum y Alcasa, que en conjunto ahorrarían 560 MW. Representantes gubernamentales aseguran que de ser necesario, se harán mayores recortes en la zona industrial de Guayana, pues son las empresas pesadas las que absorben el mayor porcentaje de electricidad.
Redacción Caracas
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