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| El peruano Ulises Ríos revisa por Internet el estado de su cuenta bancaria. Este padre de familia fue víctima del robo de sus cuentas bancarias en dos oportunidades.
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Cuando el peruano Ulises Ríos intentó pagar sin éxito una compra de alimentos por 25 dólares utilizando su tarjeta de débito en el supermercado Sedano's, en Kendall, a fines del año pasado, empezó a sospechar que algo andaba mal, muy mal. Apenas el día anterior le habían depositado su sueldo como asistente farmacéutico de un hospital en el sur de Miami, y su cuenta bancaria del Credit Union ya carecía de fondos. Minutos después regresó a su casa, prendió la computadora, verificó vía Internet el balance de su cuenta y pegó al grito al cielo. '¡Me robaron 3,000 dólares ! ', gritó este limeño que hace 14 años migró con su esposa e hija al sur de la Florida. Como a Ríos al menos 8.3 millones de personas al año son víctimas de robos de identidad en Estados Unidos (datos de 2006), según el estudio presentado en noviembre de 2007 por la Oficina de Protección al Consumidor de la Comisión Federal de Comercio (FTC por sus siglas en inglés). El robo de identidad consiste en el hurto de información de una persona, tales como su nombre, dirección y número de seguro social, entre otros, para cometer actos ilícitos como el vaciado de cuentas bancarias mediante compras de diferentes bienes y servicios sin autorización del titular de la cuenta, explica el agente Marcos Rodríguez integrante de la Unidad de Delitos Económicos del Departamento de Policía del Condado de Miami. 'Este es un delito que se ha extendido en todo el país y la gran mayoría de personas estamos expuestas a ser víctimas de este crimen', señala el investigador. Según la FTC, se recuperan solo 15.6 mil millones de dólares de los ladrones al año (datos de 2006). Pero una de sus mayores preocupaciones es que, según el agente Rodríguez, Miami se ha convertido en la capital del robo de identidad al encabezar la lista de ciudades afectadas por este tipo de crimen. Incluso el pasado 5 de agosto, el Depar tamento de Just icia hizo públ ico el mayor caso de robo de identidad en la historia de Estados Unidos el cual habría sido cometido por una banda presuntamente liderada por Albert González, alias 'Segsev', uno de los tres residentes de Miami acusados de robar y vender más de 41 mi l lones de números de tarjetas de crédito y de débito nueve cadenas de tiendas como TJ MaxX., BJ's Wholesale Club, Boston Market, OfficeMax, Sports Authority, Forever 21, DSW y Barnes & Noble. De acuerdo a las autoridades, la banda de González, que operaba desde un hotel de Miami Beach, utilizaban las redes inalámbricas, conocidas como 'wireless', para conectarse desde sus computadoras por tátiles mientras manejaban alrededor de los centros comerciales y robar los números de tarjetas de crédito y débito en una modalidad de robo conocida en inglés como 'wardriving'. Como sost iene el agente Rodríguez si bien el desarrollo tecnológico ha significado una mejora en los sistemas de seguridad de los bancos, los delincuentes no se han quedado atrás. 'Por eso, no existe una garantía absoluta de estar a salvo', comenta. Aunque los bancos están invirtiendo grandes cantidades en el tema, existen fisuras por donde los malhechores cometen los robos. En el caso de Ríos, tuvo que pagar $50 para que se le restaure su dinero. ¿Eso es justo?' se pregunta. En Venezuela El solo recuerdo de la vía crucis que vivió Mario Valencia es un proceso doloroso. El chileno de 70 años y su esposa, pusieron los ahorros de toda su vida en cuentas en el Bank of America en Miami. El monto que mantenían era de 270.000 a marzo de 2007. Ellos tenían un P.O. Box por medio del cual les llegaban sus estados de cuenta. Pero cual no sería su sorpresa cuando a finales de marzo Valencia llamó al banco para conocer otros productos de inversión (hasta el momento tenía cuentas en Money Market y Money Manager) y luego de verificar sus datos le indicaron que solo poseía $700 dólares y había sido víctima de un robo de identidad. La investigación tardó 8 meses, tiempo en el cual pudieron devolverle el dinero. 'Tuve un grave problema en el medio, a mi hija le descubrieron cáncer y no pude ayudarla. Además, yo caí en el hospital con pancreatitis producto del estrés, en un mes baje 18 kilos', relata. Los criminales robaron sus estados de cuenta, llamaron al banco para cambiar la dirección (por una del Doral), luego pidieron chequeras y cobraron montos de hasta 95.000 dólares . Valencia tuvo que costearse su pasaje a Miami para retirar su dinero, pero aun espera que le reconozcan los intereses de todo ese tiempo. Enrique Flor. Miami
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