5 de 5 de Seguros Anterior Siguiente
 Noticia  Album de Fotos

La Revolución del Ciudadano

La otra cara del Tío Sam

   

- Seguros - 13/10/2008

Los mercados continuan en franco y notable declive y el inversor no puede hacer nada para pararlo

En las dos últimas décadas se nos ha hecho creer que el mundo del Tío Sam, desde el punto de vista financiero -es y ha sido la sociedad perfectamente equilibrada-, donde las fuerzas del mercado hacían posible el logro del sueño americano. Muchos se han ido en busca del famoso sueño, y han emigrado dejando a un lado familia, país, amigos y en su mayoría han sido muy pocos quienes lo han logrado. Finalmente apenas hace una semana, el mundo entero se vio conmocionado, cuando se supo de la estrepitosa caída del pedestal financiero conocido como Wall Street.

Pero mayor fue el impacto causado por el resultado de la solicitud hecha al congreso estaunidense a través del plan de rescate por un monto de 700 mil millones de dólares, presentado por el presidente W. George Bush. Al no ser aprobado en primera instancia, entre otras razones por los argumentos pocos sólidos, que al ser analizados se perfilaban con una clara tendencia de socorrer a los otroras sabios e inescrupulosos -expertos financieros- dueños de casi todas la verdades del mundo capitalista y de sus bienes y fortunas, en su mayoría soportadas en la especulación a los Ciudadanos, que ingenuamente permitieron que se hicieran uso de fondos pertenecientes a pequeños inversionistas, confiados en el más solido de los sistemas financieros y al que les fue vendido, la ilusión de representar una burbuja de cristal, sólidamente inflada y sostenida desde la gran manzana.

En opinión de exper tos y sobre todo la opinión más destacada del presidente de la Reserva Federal, el cual sostuvo cómo inviable ese programa de rescate fundamentado en la intervención del gobierno américano cómo una primera acción incorporando además la figura de la estatización, El Congreso vacila y el Secretario del Tesoro norteamericano, Henry Paulson (que, en opinión de algunos comentaristas, es ahora de facto el presidente de EEUU) está furioso.

Mientras tanto, los mercados continúan con su caída y nadie puede pararlos. Ot ro argumento que se puede escuchar insistentemente en el Congreso es: nos están pidiendo que entreguemos todos estos miles de millones sin controles ni garantías. Aparte del hecho de que se trata de recompensar a los banqueros por su pésima gestión, afectando a miles de ciudadanos que al final son nuestros votantes.- ¿quién dice que esta medida tendrá el efecto de frenar la caída del mercado?, todo esto en una campaña electoral en franca ebullición.

Poco tienen que decir quienes de este lado han sido los más fervientes defensores del imperio americano, donde ya los argumentos y razones liderados por los eruditos de Harvard, no pueden sostenerse; y es que además de los indicadores y de las complicadas formulas financieras y de los factores que defienden el libre mercado, existen otras fuerzas superiores que forman parte de una revolución sustentada en los ciudadanos. Los cuales han entendido y comprendido, que no pueden seguir entregando su fe a través de cheques en blanco, donde el impuesto, la inf lación y las distintas corrientes globalizadas representan los nuevos indicadores, con gran fuerza y más potencia que el Dow Jones.

La guerra, el terrorismo, la pobreza y la última el caos financiero, son señales de lo que ocurre mundialmente y es que al parecer los políticos, académicos, profesionales y eruditos de la materia financiera -no se han dado cuenta- porque a la postre, resulta que la imagen del dinero es la más vendida y comprada en la sociedad moderna ' el que no tiene plata no vale nada' y es que los financistas que trabajan en bolsas y bancas, representan a los mejores pagados y los cargos más solicitados, y ahora de la noche a la mañana se venden a la opinión pública, cómo los más necesitados, por cierto esta situación constituye la gran paradoja del mundo del Tío Sam.

Ahora nuevamente se pretende culpar a quienes solicitaron créditos inmobiliarios, atraídos por sólidas ofertas de marketing, ausentes de la dinámica del entorno financiero global; la especulación cambiaria, los juegos del dinero, las malas inversiones de los sectores públicos y privados, entre otras razones. Para los ciudadanos, lo más importante es que verán menguada su economía cuando aumenten las tasas de interés en las tarjetas de crédito, préstamos personales, hipotecarios y los respectivos bienes de consumo, para no hablar de las lejanas inversiones. Todo esto tendrá sus repercusiones en una inflación mundial que afectará adicionalmente a todos y al final el que pagará los platos rotos seremos los ciudadanos.

Pero ya los ciudadanos no andan en solitario, ni reciben golpes, por el contrario ya conocen la importancia de organizarse para defenderse del ego de algunos lideres, dirigentes y gerentes que quieren manejar el mundo globalizado, a punta de patologías personales.

J. Salvatierra B.

diloya@gmail.com



Utilidades

  Imprimir   Enviar

La Revolución del Ciudadano

Album de Fotos

Los mercados continuan en franco y notable declive y el inversor no puede hacer nada para pararlo

Los mercados continuan en franco y notable declive y el inversor no puede hacer nada para pararlo