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El mes de julio cer ró con grandes anuncios que agitaron los mercados financieros venezolanos. La nacionalización o compra del Banco de Venezuela-Santander asustó al país. Hecho el anuncio, muchos clientes del banco se lanzaron a mover su dinero hacia otras instituciones financieras. Al día siguiente, en algunos comercios no se aceptaban los instrumentos de pago emitidos por este banco. En tanto la plataforma tecnológica tenía sus tropiezos por el gran volumen de transacciones y todavía el sábado al mediodía era difícil conformar cheques. Pudiendo ser válida la preocupación de los ahorristas, el miedo es apresurado. Si bien el Estado no se ha caracterizado por un buen manejo de los bancos que posee, aún los accionistas privados detentan la propiedad y el manejo operativo del banco. Estamos en presencia de uno de los bancos más grandes y mejor administrados del país. Su deterioro, en todo caso, será lento. Ya habrá tiempo de analizar el desempeño de los administradores del Estado y de alertar a los ahorristas. Sin embargo, el anuncio es un incendio para los inversionistas que poseen acciones en la banca nacional. La medida se ve como una nueva embestida en contra de la banca privada. Eso puede coyunturalmente elevar el valor de las acciones del Venezuela, pero afectaría el valor de las acciones de los ot ros bancos pr ivados ante el temor de una ola probable de 'estatizaciones'. La recomendación conservadora es no apresurarse en ninguno de los casos, y observar día a día como evoluciona la compra/ venta de acciones en la Bolsa de Valores de Caracas. La publicación del paquete de leyes, producto de la habilitación dada por la Asamblea Nacional al presidente, levantó una polvareda. A la Ley de Bancos le fue cambiado un solo artículo, que tiene que ver con el traspaso de los bienes en poder de Fogade. Sigue siendo en esencia la misma ley, así que los ahorristas no se verán afectados por ahora. Sin embargo, se produjeron cambios importantes en leyes que pueden incidir negativamente en las empresas, como la ley de turismo, seguro social, seguridad social, etc. Si la entrada en vigencia de esas leyes incide sobre los costos, en las próximas semanas sentiremos un golpeteo en los precios de bienes y servicios. En este punto, caemos en el tema de la inflación. El Banco Central de Venezuela viene aguantando la publicación de los índices casi hasta la segunda semana del mes. Por eso no incluimos ese índice en nuestra tabla financiera. Por suerte los venezolanos tenemos acceso a los indicadores elaborados por el CENDA-FVM. Mes a mes reflejan el aumento de precios y, la tendencia que señalan, es seguida por el BCV. Están prácticamente aumento los precios a casi 3% mensual. En doce meses, de julio 2007 a julio 2008, la canasta alimentaria se ha incrementado en 48,9%. En estos momentos, el salario mínimo sólo alcanza para comprar la mitad de la canasta alimentaria (56,4%). A esto se llama 'empobrecimiento'. Es la inflación el principal problema económico de los venezolanos. Los trapos rojos del Venezuela y el paquete de leyes no lograrán tapar sus efectos. Eduardo Martínez. Caracas
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